Perú está redefiniendo su estrategia en el mercado mexicano con un objetivo claro: elevar el gasto promedio del viajero a través de experiencias de alto valor en los segmentos leisure (vacacional) y MICE (reuniones, incentivos, congresos y exposiciones). Ante un entorno marcado por la reducción de frecuencias aéreas entre ambos países, la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PromPerú) apuesta por fortalecer su oferta premium, capitalizando la diversidad del destino, su reconocida gastronomía y su capacidad para albergar eventos internacionales en escenarios únicos.
El mercado mexicano se ha consolidado como uno de los más relevantes para Perú en los últimos años. En entrevista para NITU.mx, Max Rodríguez, director de PromPerú en México, el crecimiento acumulado entre 2023 y 2025 fue del 40%, al pasar de 76,300 a 107,000 turistas mexicanos. Este desempeño cobra aún mayor relevancia si se considera el contexto actual de conectividad aérea: de 81 frecuencias semanales en 2019, se redujo a 67 en 2023 y actualmente se sitúa en apenas 39. A ello se suma la implementación del requisito de visa para peruanos que viajan a México desde 2024, lo que ha impactado el flujo bidireccional.
Frente a este panorama, la estrategia es clara: si no es posible crecer significativamente en volumen, se debe crecer en valor. En este sentido, México destaca no solo por su volumen, sino por su calidad como mercado emisor. El turista mexicano es hoy el que más tiempo permanece en Perú, con una estancia promedio de 11 días, y también el que más gasta fuera del boleto aéreo, con un promedio de 1,300 dólares. La meta para este año es incrementar ese gasto en al menos un 7%, acompañado de un crecimiento moderado del 5% en llegadas.
Para lograrlo, Perú está impulsando una oferta de lujo cada vez más robusta, en la que la gastronomía juega un papel central. La ciudad de Lima se posiciona como un referente global al concentrar dos de los mejores restaurantes del mundo, Central y Maido, de acuerdo con la prestigiosa lista de The World’s 50 Best Restaurants. Este liderazgo culinario se complementa con una oferta que combina la riqueza histórica de la Lima colonial con una vibrante escena contemporánea.
Más allá de la capital, el portafolio de experiencias premium se extiende a destinos como Cusco, donde la herencia cultural va más allá de Machu Picchu; Arequipa, conocida como la “Ciudad Blanca” y puerta de entrada al impresionante Cañón del Colca; y Ica, que ofrece experiencias únicas como el oasis de Huacachina, paseos en areneros y sobrevuelo de las Líneas de Nazca. Asimismo, la Amazonía peruana, con base en Iquitos, se posiciona como un producto diferenciador, con propuestas como cruceros de lujo que permiten al viajero sumergirse en la biodiversidad y cultura de la selva.
En paralelo, el segmento MICE se perfila como uno de los principales motores para elevar el gasto turístico. PromPerú ha identificado cinco regiones prioritarias para este mercado: Lima, Cusco, Ica, Arequipa e Iquitos, cada una con atributos específicos que permiten diseñar experiencias a la medida. Desde congresos en entornos urbanos modernos hasta viajes de incentivo en la selva amazónica o el desierto costero, Perú ofrece un abanico difícil de replicar en la región.
Un aspecto clave del turismo MICE es su efecto multiplicador. Según Rodríguez, alrededor del 30% de los viajeros que visitan Perú por motivos de incentivos o eventos regresan posteriormente con sus familias, lo que genera una derrama económica sostenida en el tiempo. En este contexto, México se posiciona como uno de los dos mercados latinoamericanos más importantes para este segmento, junto con Brasil.
Para fortalecer su posicionamiento, PromPerú ha intensificado su estrategia de promoción en México mediante roadshows, ferias y alianzas con asociaciones clave de la industria. Destacan los convenios con Professional Convention Management Association (PCMA) y SITE (Society for Incentive Travel Excellence), que han permitido capacitar tanto a operadores peruanos como a planners mexicanos en tendencias globales y su aplicación al mercado local.
Asimismo, iniciativas como el Perú Travel Mart refuerzan la vinculación comercial al facilitar el contacto directo entre proveedores peruanos y compradores internacionales, incluidos operadores mexicanos. Estas acciones se complementan con el trabajo conjunto con aerolíneas como Aeroméxico, LATAM Airlines y Volaris, además de conexiones vía Copa Airlines y Avianca, con el objetivo de mitigar los retos actuales de conectividad.
Perú apuesta por una estrategia sofisticada que prioriza la calidad sobre la cantidad, enfocándose en segmentos de alto valor y en la diversificación de experiencias. Para el mercado mexicano, esto se traduce en una oferta más exclusiva, personalizada y alineada con las tendencias globales, consolidando al país andino como un destino clave tanto para el viajero vacacional como para el turismo de reuniones en América Latina. (Recibe el 2026 en Perú entre magia, tradición y paisajes inolvidables).











