El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que como parte del acompañamiento que hace a la obra del Tren Maya, a la fecha ha validado los cinco primeros tramos del proyecto.
De acuerdo con el director general del instituto, Diego Prieto Hernández, esto significa que luego de la retroalimentación con los constructores, ya no se solicitarán modificaciones al trazo de la vía, y queda pendiente únicamente la validación de dos tramos.
Prieto Hernández comentó que actualmente se han registrado 17 mil 79 hallazgos arqueológicos a lo largo del trayecto, de los cuales 15 mil 585 con monumentos inmuebles como construcciones domésticas hasta edificios con arquitectura monumental.
Otros mil 87 hallazgos son bienes muebles tales como vasijas, piedras de molienda y otras concentraciones de materiales; y 407 se denominan como “rasgos naturales asociados con actividades humanas”, principalmente adaptaciones hechas al entorno con fines agrícolas.
La secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto Guerrero, destacó que en este proyecto colabora una plantilla de especialistas y trabajadores del INAH, entre los que están arqueólogos, antropólogos, antropólogos físicos, restauradores, topógrafos, pilotos de drones, especialistas en geomática y arquitectos.
“Una vez que estos procesos de salvamento se llevan a cabo, las piezas se llevan a los laboratorios donde se estabilizan, se les realiza limpieza y restauración, y ahí empieza algo que nos emociona mucho, que es la investigación. El proceso de investigación que se realiza en el INAH es lo que nos ha revelado durante todos estos años, esa riqueza cultural que tenemos”, comentó. (Tren Maya: Presentan modelo de vivienda a desplazados de derecho de vía).
Frausto Guerrero abundó que “Ha habido mucha coordinación y colaboración, no solo con Fonatur, si no con las empresas que están construyendo este espacio y además con el Tren Maya hay un programa muy importante de mejoramiento de las zonas arqueológicas que están abiertas al público y que recibirán mayor afluencia”.
Entre los más relevantes se encuentran los hallazgos de Boca del Cerro, importante enclave comercial, que, por estar en la Ribera del Río Usumacinta, desempeñó un papel clave en la circulación de bienes y personas a lo largo de esta vía fluvial.
En el Tramo 2 destaca el sitio de Cruz de Rovira, importante asentamiento del periodo Clásico que sobresale por el número y tamaño de sus construcciones; asimismo, en el norte destaca el hallazgo del antiguo camino Virreinal que comunicaba a Campeche con la ciudad de Mérida. En el Tramo 3 se han recuperado datos importantes de construcciones domésticas que datan de los periodos Preclásico y Clásico Tardío.











