Las autoridades han llevado a cabo un operativo en la Zona Arqueológica de Tulum para retirar ocho módulos irregulares y emitir un ultimátum a los llamados “jaladores” que operaban en la zona. Este esfuerzo ha sido una respuesta a las denuncias de turistas y visitantes, quienes han reportado acoso y fraudes por parte de estos operadores.
El operativo, realizado en conjunto por la Guardia Nacional, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y otras autoridades locales, ha tenido como objetivo principal limpiar las entradas a la zona arqueológica y regular la actividad comercial. Rubén Prado, jefe de inspectores de la Dirección de Fiscalización y Cobranza, ha destacado que los establecimientos que no cumplan con los lineamientos operativos, incluidos los permisos, enfrentarán sanciones que podrían llegar a la clausura.
Esta acción forma parte de un esfuerzo continuo por mantener un ambiente seguro y ordenado en Tulum, una de las zonas turísticas más importantes de México, protegiendo tanto a los visitantes como a los comerciantes legítimos.











