El primer intento relevante de un gobierno en el país por regularizar el servicio de transporte por aplicación móvil y que haya “piso parejo” con los taxistas, no fue recibido con agrado por parte de estas compañías como Uber y Cabify, al señalar que no hay condiciones ni tiempo para implementar las modificaciones que solicitan.
El gobierno de la Ciudad de México (CDMX) anunció que a partir del 1 de mayo, los conductores de este tipo de empresas de transporte deberán sujetarse a las mismas regulaciones que el taxista tradicional. Esto es, contar con una licencia especial, que aunque no es la tipo B de taxi, se creará la E1.
Además, deberán acreditar las pruebas de capacitación en el Centro para el Fomento de la Educación y la Salud de los Operarios del Transporte Público de la Ciudad de México (CENFES); y serán sometidos a a la revisión documental y físico-mecánica para su posterior validación (trámite conocido como revista, que deberá hacerse cada año).
En cuanto al vehículo, éste deberá tener un costo factura de al menos 250 mil pesos y no exceder los 10 años de antigüedad.
La jefa de Gobierno capitalina, Claudia Sheinbaum, y el titular de la Secretaría de Movilidad de CDMX, Andrés Lajous, informaron que de esta forma se igualarán los requisitos para ambos servicios, creando un esquema de igualdad, y permitirá tener un padrón completo de prestadores de servicios de este tipo de transporte. (Uber: No se deben hacer regulaciones para proteger industrias o grupos particulares).
Luego de este anuncio, el colectivo de Empresas de Redes de Transporte (ERTs), que agrupa a seis empresas entre ellas Uber, Cabify y Didi, externó su rechazo a las nuevas medidas, al haber sido acordadas de manera unilateral, no tener un periodo razonable para su implementación y crear barreras que afectarán la economía de varias familias que dependen del ingreso de este servicio de movilidad.
Las ERT’s mostraron su disposición a colaborar en la creación de un marco regulatorio adecuado, que permita opciones de movilidad confiables e innovadoras en CDMX. Aseguraron que el 7 de febrero acordaron tener un diálogo y retroalimentación con Lajous y otros funcionarios de Semovi, cosa que no sucedió, y ahora publican este decreto.
Tal como sucede en otros destinos de México, el camino para la regulación del transporte por aplicación móvil se ve lejos de llegar a buen término.











