El descenso de turistas estadounidenses, el mercado más importante que arriba a Cnacún y al Caribe mexicano, preocupa al sector turístico desde el inicio del año, pero la menor afluencia se compensa con la llegada de canadienses y sudamericanos, provenientes, en gran parte, de Argentina, Brasil y Perú.
Atentos y preocupados, los hoteleros no vislumbran un panorama negro, pero aceptan que la situación es delicada. El primer trimestre del año el descenso fue del 0,7% comparado con el mismo periodo de 2017; en abril, se ahondó 6%, y aseguran que la caída de reservas es alrededor del 20%.
La inseguridad, aceptada por todo el sector, es un argumento de peso en la decisión del turista a la hora de definir los días de vacaciones. Muchas familias prefieren gastar su dinero en otros destinos de sol y playa como República Dominicana o Jamaica.
Rodolfo López Negrete, exdirector general del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), señaló, que el desvío de turistas estadounidenses hacia otros destinos afecta por dos lados: al ser el mercado madre, su volumen no puede ser comparado con turistas de otros países; además, los viajeros de EEUU gastan mucho en relación a los canadienses, mercado emisor conocido por racionalizar el gasto y cuidar el presupuesto. No obstante, otros emisores importantes llegan desde Sudamérica. (Temporada de verano en Cancún arriba del 80%: AHCyPM).
El Caribe mexicano siempre es un destino muy deseado por argentinos; mientras que el mercado brasileño registra incrementos constantes en los últimos años.
El director del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ), Darío Flota Ocampo, reconoció que la situación provoca zozobra.
El funcionario asegura que ya iniciaron los trabajos con las agencias aseguradoras y que estas no consideran riesgoso a México. “Les estamos dando las herramientas para que ellos tengan la confianza de recomendar a nuestro país”, aseguró.Con información del Diario Reforma.











