Por problemas de salud, Juan Gabriel eligió a Cancún como destino de residencia, era propietario de una residencia en la zona hotelera y entre 2006 y 2007 la vendió y adquirió un lujoso departamento con vista al mar en el corazón de la zona turística.
Esto le inspiró para escribir Divino Cancún, una canción para este rincón del Caribe.










