Una nueva investigación del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) advierte que los cambios propuestos al programa ESTA (Electronic System for Travel Authorization) de Estados Unidos, que exigirían una divulgación más amplia de información de los turistas en redes sociales, podrían reducir directamente la demanda de viajes internacionales y debilitar de manera significativa la economía de viajes y turismo de ese país.
Además, esto representaría una posible pérdida de hasta 157,000 empleos, lo que equivale al número de puestos de trabajo que normalmente se crean en un trimestre en el país.
Estos datos se derivan de una encuesta realizada en múltiples países a viajeros de mercados elegibles para el programa ESTA, combinada con un detallado modelo de impacto económico que evalúa los posibles efectos en las llegadas internacionales, el gasto de los visitantes y el impacto más amplio en el PIB y el empleo relacionados con el turismo en Estados Unidos.
El análisis del WTTC, realizado en colaboración con GSIQ y Oxford Economics, muestra que el nivel de conocimiento sobre el posible cambio de política ya es elevado, ya que dos tercios (66 %) de los encuestados afirmaron estar familiarizados con la propuesta. Esto sugiere que, de implementarse, los impactos en el sentimiento y el comportamiento de los viajeros se percibirán rápidamente.
Uno de cada tres viajeros internacionales (34 %) indicó que sería menos probable —en distinto grado— que visitara Estados Unidos en los próximos dos o tres años si se implementan los cambios propuestos. En contraste, solo el 12 % señaló que tendría mayor disposición a viajar al país, lo que se traduce en una disminución neta clara y significativa en la intención de viaje.
Más allá de los planes de viaje, la investigación pone de relieve desafíos más amplios en términos de percepción. Si bien una minoría de los encuestados considera la política como una señal de fortaleza, una proporción mayor indicó que haría que Estados Unidos se percibiera como un destino menos acogedor y atractivo, tanto para los viajes de ocio como de negocios.
La percepción general es mayoritariamente negativa, ya que más personas consideran que la medida afectaría la prosperidad económica de Estados Unidos en lugar de fortalecerla. Además, la mayoría de los encuestados indicó que el cambio no mejoraría su seguridad personal o que, incluso, los haría sentirse menos seguros al viajar al país.
Gloria Guevara, Presidenta y CEO del WTTC, afirmó: “La seguridad en la frontera de Estados Unidos es fundamental, pero los cambios de política previstos perjudicarán la creación de empleo, algo que la administración estadounidense valora enormemente. Nuestra investigación concluye que más de 150,000 empleos podrían perderse si esta política avanza, una cifra equivalente a la cantidad de puestos que normalmente se crean cada trimestre en el país. Incluso cambios modestos en el comportamiento de los visitantes, desalentados por las medidas propuestas, tendrán consecuencias económicas reales para el sector de viajes y turismo de Estados Unidos, especialmente en un mercado global altamente competitivo”.
Al compararse con otros destinos importantes, esta política de entrada a Estados Unidos se percibe significativamente más restrictiva que la de competidores clave como el Reino Unido, Japón, Canadá y Europa Occidental, lo que coloca al país en una desventaja competitiva dentro del mercado turístico global.
El modelo económico del WTTC indica que estos cambios en la percepción de los viajeros podrían derivar en pérdidas económicas significativas y cuantificables. En un escenario de alto impacto, Estados Unidos recibiría aproximadamente 4.7 millones menos de llegadas internacionales, lo que supondría una caída del 23.7 % en los visitantes procedentes de países con programa ESTA en 2026, en comparación con un escenario sin cambios.
Las pérdidas correspondientes en el gasto de los visitantes se estiman en hasta 15.7 mil millones de dólares, con pérdidas más amplias en el PIB del sector de viajes y turismo por 21.5 mil millones de dólares. El impacto en el empleo podría afectar hasta 157,000 puestos de trabajo en Estados Unidos, lo que equivale a tres veces el número promedio de empleos creados mensualmente en 2025 (en promedio, se crearon 50,000 empleos al mes en EE. UU. el año pasado).
Estos cambios también reducirían las exportaciones del sector turístico estadounidense y debilitarían aún más las perspectivas de llegada de visitantes internacionales a un mercado que ya ha perdido 11 millones de visitantes entre 2019 y 2025.
Los hallazgos subrayan una conclusión clara: la política propuesta conlleva un alto riesgo de reducir la demanda de viajes y de debilitar la posición competitiva de Estados Unidos en un mercado turístico global altamente competitivo.
“El WTTC insta a los responsables políticos de Estados Unidos a evaluar cuidadosamente esta política y sus consecuencias para la economía y el empleo. El sector de viajes y turismo es un motor fundamental de la economía estadounidense, de la creación de empleo y de la conectividad internacional, y genera uno de cada tres empleos a nivel mundial”, añadió Gloria Guevara. (WTTC destaca su activa participación en FITUR 2026).










