El gobierno federal y el ejido Bacalar han llegado a un acuerdo para la expropiación de 100 hectáreas de tierras comunales donde se encuentra la zona arqueológica de Ichkabal. El Instituto de Administración y Avalúo de Bienes Nacionales (Indaabin) ofreció una indemnización de 74.5 millones de pesos, cifra que fue aceptada por el ejido tras varias negociaciones, desbloqueando así el último obstáculo para la apertura al público de los vestigios mayas.
José Alberto Alonso Ovando, director de la Agencia de Proyectos Estratégicos de Quintana Roo, informó que este acuerdo permitirá finalmente la entrada en operación de la zona arqueológica, que cuenta con una pirámide de 47 metros y un sistema de plazas de gran escala. Además, se construirá un estacionamiento administrado por el ejido, lo que generará beneficios económicos para la comunidad.
Este avance también impulsará la creación de un circuito arqueológico en la zona sur del estado, conectando Ichkabal con Dzibanché, Kinichná y Kohunlich, lo que fortalecerá la economía local y ampliará las opciones turísticas en Bacalar y Chetumal, señala Diario Cambio 22. (Bacalar busca captar turismo con eventos culturales, recreativos y tradicionales).











