La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó por mayoría el dictamen con proyecto de Decreto de la Ley Federal de Derechos, donde se acuerda aumento en cobro de entrada a las zonas arqueológicas. Las ruinas de Tulum, las más visitadas de Quintana Roo, se ubican en la categoría I, y ahora su cuota de ingreso será de 85 pesos por persona, lo que será benéfico para el destino pues estos recursos estarán destinados a los pueblos originarios, destacó Eugenio Barbachano Losa, titular de la dirección General de Turismo Municipal.
El funcionario indicó que 85 pesos sigue siendo una cantidad módica para entrar a una zona arqueológica, en comparación por ejemplo a Chichén Itzá, donde se cobran 85 pesos más 400 por parte de Cultur (una paraestatal del gobierno del estado de Yucatán): “El aumento a la cuota de entrada a las zonas arqueológicas de México, donde en el caso de Tulum pasa de 75 pesos a 85 pesos, me parece justo y correcto y sin duda se pone un poquito más cerca a los cobros que hay en otros sitios arqueológicos y similares en el mundo”.
Resaltó que para entrar a Chichén Itzá se está pagando casi 500 por persona y para entrar a Tulum 85, “lo cual nos dice que considerando que los dos tienen una afluencia muy similar de tres millones de personas al año, se está quedando dinero en la mesa que muy bien podía ir para beneficiar al estado y en particular el municipio”. Tulum, juntando las zonas arqueológicas de Cobá y la de la cabecera, es el municipio que más recibe visitas arqueológicas internacionales en el país, seguido por Chichén Itzá. (Pide Hacienda 11 mil mdp para el aeropuerto de Tulum).
Comentó que se requiere entrar en diálogo con el INAH y con otras instancias de la federación a ver qué se puede hacer en este sentido, y lo más importante es que las zonas arqueológicas deberían de redituar directamente sobre la cultura maya viva. Del pago por entrada, asentó, se pueden sacar fondos directamente para las comunidades mayas para apoyo en educación, en fomento a la cultura, capacitación en agricultura, en artesanías y un sinfín de sectores.
“Son un sinfín de aspectos en los que la comunidad maya debería de verse directamente beneficiada, veo que de las zonas arqueológicas puede haber una fuente de recursos muy generosa precisamente para beneficiar tanto a la gente que nos visita como a la gente que son parte del legado de esas mismas zonas que son o deberían de ser los primeros beneficiados de lo que eso produce”, finalizó.











