Como en muchas ocasiones México, se quedó rezagado en su respuesta de apoyo al turismo, como ha venido informando el sector empresarial turístico, pero precisamente esa falta de apoyo económico llevó a la acción al sector hotelero del Caribe Mexicano, reveló Alejandro Zozaya, presidente ejecutivo de Apple Leisure Group en su intervención en la Cumbre Mundial de Turismo del WTTC en Cancún.
Durante su participación en el panel: Remodelando un futuro compartido: la historia de América del Norte, el ejecutivo afirmó: Que aunque en otros países hubo apoyos importantes el sector. “En México los hoteles reabrieron rápidamente porque al carecer de ayuda del gobierno federal, no podíamos seguir perdiendo dinero, nos vimos obligados a reabrir”.
“En EU, hubo ayuda gubernamental, pero en México no, por eso nos vimos obligados a abrir, aún en un escenario en que había aforos reducidos y poca demanda, muchos protocolos. Pero necesitábamos abrir, porque no podíamos seguir cerrados”, explicó.
Enfatizó que en México los hoteleros pagan todo: “… los protocolos, los test, pagamos todo”.
A la aplicación de los protocolos se sumó que en México estos, fueron menos exigentes para los turistas extranjeros, que los de otros países, ya que no hubo cuarentena ni pruebas PCR obligatorias para visitar el país.
De esta forma como los estadounidenses no tenían muchos lugares adónde ir, ni cruceros y otros destinos permanecían cerrados mientras México estaba abierto al turismo, el país ha visto el incremento del turismo en su región.
En conjunto la región de América del Norte, genera más de 240 mil millones de dólares en gastos de visitantes en 2019, la región es una de los principales destinos.
De hecho, Canadá, Estados Unidos y México se ubicaron entre los 15 primeros países en términos de Contribución de viajes y turismo al PIB.
El ejecutivo también señaló que existen dos aspectos a resolver, ya que el viajero quiere viajar más que nunca, por lo que hay muchísima demanda. (Claves para la recuperación de los viajes y el turismo).
“Ante eso debemos eliminar el miedo y la incertidumbre, tendremos en unas 6 semanas 230 millones de viajeros listos para salir”, detalló.
“Debemos eliminar el temor que la gente tiene de contagiarse”, dijo.
La segunda parte es que los gobiernos establezcan reglas razonables de viaje, esto es, que los viajeros fácilmente sepan que tiene que hacer para ir del punto A al punto B. Y no hacer cuarentenas largas, hay que eliminar esas incertidumbres o miedos.
Podemos darles un seguro para que la gente se pueda mover sin ningún problema, señalaron.











