Javier Aranda, director del Fideicomiso de Turismo de Puerto Vallarta, “viejo lobo de mar” de la promoción turística, adelanta que en la temporada de verano saldrán “tablas” en ocupación respecto a 2018, lo que dadas las circunstancias, será un buen resultado.
También acepta que ha habido un ajuste de uno o dos puntos en la llegada de viajeros estadounidenses y que las tarifas sufren presiones a la baja.
Si los hoteles del Caribe Mexicano están padeciendo ajustes en ese sentido, los mayoristas y las cadenas reflejan ese mismo cambio en otros partes, resumió.
Incluso un país emisor que se ha mantenido fuerte como el canadiense enfrenta complicaciones, como la aerolínea Sunwing, que suspendió temporalmente su ruta de Vancouver-Puerto Vallarta, pues el trayecto lo hacía con uno de sus Boeing 737 Max que siguen en tierra a nivel global.
En este contexto, especialistas como Aranda están buscando alternativas para suplir creativamente la falta del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM).
Una opción es la promoción regional y con la experiencia de la alianza Puerto Vallarta-Nuevo Vallarta, ahora estos dos destinos están platicando con Los Cabos para sumar fuerzas.
Mientras los empresarios de todos los niveles siguen esforzándose por ofrecer grandes experiencias que en Puerto Vallarta, fortalecen su esencia como destino tradicionalmente mexicano. (Puerto Vallarta sede del Congreso Internacional de MPI en 2020).
Allí están desde los micro empresarios, como Eduardo Lugo y María Eugenia Rodríguez, naturalistas quienes con su firma Wildlife connection llevan a los turistas a nadar con delfines en su habitat natural, es decir, con los grupos de estos cetáceos que viven en Bahía de Banderas y a los que estudian hace 20 años. Actividad única en México que incluso existe en muy pocos países del mundo, como Australia y Bahamas.
O el Proyecto Nebulosa, de los empresarios Salvador y Marcos Galindo, que tienen una granja y un proyecto ecoturístico, ligados a un restaurante en el pueblo mágico de San Sebastián del Oeste, donde comercializan sus cervezas y raicilla premium, un mezcal que acaba de obtener su denominación de origen y de los cuales Ninfa, su etiqueta, es el único que ofrece Pujol, el famoso restaurante de Enrique Olvera.
Hoy, el turismo mexicano, como tantas otras actividades económicas, vive momentos complicados, pero el conocimiento, la creatividad y el empuje siguen dando la cara. (Dinero en Imagen).











