Uno de los nichos que prometen ser un buen motor para la recuperación del sector turístico luego de la pandemia por coronavirus es el Turismo LGBT, segmento en fuerte crecimiento desde hace varios años pero que requiere mucha capacitación y profesionalismo por parte de los prestadores de servicios turísticos.
En el webinar “Turismo LGBT: Una oportunidad para la reapertura”, organizado por Interamerican Network, Felipe Cárdenas, CEO de la Cámara de Comerciantes LGBT de Colombia, y Andrés Mejía, director de Leemba Travel, operadora especializada, hablaron de cómo puede la industria turística recuperarse apoyad de este segmento.
De entrada, los turistas de la comunidad LGBT representan alrededor de 10 por ciento de los viajeros a nivel mundial, y anualmente generan una derrama de 250 mil millones de dólares.
La búsqueda de destinos en donde se sientan seguros y cómodos, es la principal motivación de viaje, por encima del precio, por ello representan un nivel de gasto mayor que el promedio de turistas.
Uno de los principales obstáculos de las compañías por incursionar en el Turismo Inclusivo por la Diversidad Sexual, nombre oficial del Turismo LGBT, son los mitos que existen sobre estos viajeros. Relacionarlos con actos inmorales en el destino o incluso hasta actividades ilícitas, el prejuicio a que generan desprestigio, son algunas de estas barreras.
La realidad es que este segmento viaja hasta 3.8 veces más que el turista tradicional, tienen una mejor apreciación del servicio que puede traducirse en más propinas y sus gustos van más allá de la fiesta o sol y playa como se tiene pensado.
Hay un fuerte impulso del turismo LGBT por conocer los destinos con valor histórico y cultural, es también una buena oportunidad para el turismo de romance, en el tema MICE acuden a diversos eventos donde se abordan temas de su interés, y en el turismo médico, son motivados para tratamientos, cirugías por mencionar algunos.
Al dejar en claro la gran oportunidad de negocio que representa el turismo LGBT, los especialistas destacan que no basta con anunciarse como inclusivos o ‘gay friendly’, si no se cuidan detalles en el trato hacia estos viajeros.
El uso de un lenguaje claro y apropiado, como entender que una pareja de hombres son esposos, las amenidades que se ponen en la habitación, el gesto del personal de los distintos prestadores de servicio, son aspectos fundamentales para hacer cómoda la experiencia de viaje LGBT.
Cárdenas y Mejía invitan al sector turístico a que esta forzada temporada baja se alisten para incorporar o perfeccionar el servicio para atender a la comunidad LGBT, pues su dinámica de viajes será más rápida.
Según las estimaciones, nueve de cada 10 parejas LGBT están dispuestas a viajar en los primeros seis meses pasada la contingencia sanitaria. (Sectur trabaja en certificación LGBTI para prestadores de servicios turísticos)











