El Ayuntamiento de Benito Juárez suspendió los permisos de construcción para el proyecto Gran Solaris, ubicado junto a Playa Delfines (en la Zona Hotelera de Cancún), pero esto no exime a las autoridades o desarrolladores del delito ambiental que se cometió y que se insistirá que se castigue afirmó Katerine Ender.
Hace unas semanas se iniciaron los trabajos para edificar un hotel Gran Solaris en uno de los pocos terrenos sin edificaciones en Cancún. Durante éste proceso, se afectaron algunos huevos de tortuga, de acuerdo con versiones de ambientalistas.
Ante los reclamos las diversas autoridades apuntaron que la empresa contaba con todos los permisos municipales, estatales y federales necesarios para efectuar una construcción sin problemas.
Sin embargo, la presidente del Movimiento Social en Pro de los Derechos del Pueblo indicó que aunque el municipio haya revocado sus permisos, la empresa delimitó su terreno, originando un daño ambiental, pues se encerró a un corral de nidos de tortuga.
La Procuraduría General de la República (PGR) solicitó informes a la Semarnat y Profepa, “y tengo entendido que se violaron las condicionantes, porque se extendieron más allá del predio, robando duna costera, con daño al ecosistema”, explicó la activista. “Ellos retrocedieron por recomendación de la Profepa, pero está este delito documentado en flagrancia”.
En su opinión, el gobierno municipal ya sintió la presión por la movilización ciudadana y porque la PGR ya le ha solicitado información a la Dirección de Ecología para emitir su dictamen, señala La Jornada Maya.











