Ante una mayor exposición a fenómenos naturales extremos, la gestión de riesgos se ha convertido en un pilar estratégico para la industria hotelera. En este contexto, los seguros paramétricos emergen como una solución innovadora que no busca reemplazar las coberturas tradicionales, sino complementarlas para fortalecer la resiliencia financiera de los hoteles.
De acuerdo con Diego Monsalve, Head of Risk Practices & International Head of Parametric Solutions de Lockton México, estos instrumentos “podrían mitigar muchas cosas y ayudar tanto al sector hospitalario como a las personas”, especialmente en regiones altamente vulnerables como el Caribe Mexicano y la costa del Pacífico.
En entrevista para NITU.mx, el directivo explicó que, a diferencia de una póliza tradicional, el seguro paramétrico se basa en parámetros previamente definidos, como la velocidad del viento en un huracán o la magnitud de un sismo, para agilizar el pago de una indemnización.
Esto significa que, si ocurre un evento que cumple con las condiciones establecidas en la póliza, el asegurado recibe automáticamente un porcentaje del monto contratado, sin necesidad de comprobar daños físicos. Por ejemplo, un hotel puede estructurar su cobertura para recibir distintos porcentajes según la categoría del huracán, llegando incluso al 100% en eventos de alta intensidad.
La diferencia clave frente al seguro tradicional
El modelo paramétrico rompe con uno de los procesos más complejos de la industria aseguradora: la evaluación de daños. Mientras que una póliza convencional requiere la inspección de un ajustador para cuantificar pérdidas físicas —un proceso que puede tomar semanas o incluso meses—, el seguro paramétrico elimina este paso.
La indemnización se activa automáticamente con base en datos objetivos, lo que se traduce en tiempos de respuesta significativamente más rápidos. Según Monsalve, los pagos pueden realizarse en cuestión de días o en máximo de una semana.
“En Cancún, tuvimos la experiencia de que se le pagó a un hotelero a los 3 días, porque tenemos un producto maduro. Lo importante es la precompra”, refiere el ejecutivo.
Pero la diferencia más relevante para el sector hotelero radica en el tipo de pérdidas que cubre.
Cobertura de pérdidas consecuenciales: el valor diferencial
Uno de los mayores retos para los hoteles ante la amenaza de un fenómeno natural no siempre es el daño físico, sino las pérdidas económicas indirectas: cancelaciones de reservas, interrupción de eventos, costos de prevención o disminución en la ocupación.
Estos impactos, conocidos como pérdidas consecuenciales, suelen quedar fuera del alcance de las pólizas tradicionales si no existe daño directo a la propiedad.
Aquí es donde el seguro paramétrico cobra especial relevancia. Al activarse por la ocurrencia del evento, y no por sus consecuencias físicas, permite compensar estas afectaciones financieras, incluso si el hotel no sufrió daños estructurales.
Sin deducibles y con mayor liquidez inmediata
Otra ventaja significativa es la ausencia de deducibles. En un seguro tradicional, el hotelero debe asumir una parte del riesgo, generalmente un porcentaje del valor asegurado, antes de recibir cualquier indemnización.
En cambio, el seguro paramétrico paga el monto acordado sin deducciones, lo que lo convierte en una herramienta ideal para cubrir deducibles, coaseguros o brechas de cobertura existentes en las pólizas convencionales.
Esto se traduce en una mayor liquidez inmediata, un factor crítico en momentos de crisis cuando la operación requiere recursos urgentes para mantenerse o recuperarse.
Lockton: estructura global con fuerte presencia en México
Lockton es un bróker internacional, con corretaje de seguros con sede en Kansas City, Estados Unidos, que ha consolidado a México como su mercado más relevante en Latinoamérica y el Caribe. La compañía cuenta con entre 500 y 600 colaboradores en el país, así como oficinas en distintos estados, incluyendo una presencia destacada en Cancún.
Dentro de su estructura, el área de Risk Practices integra soluciones alternativas de transferencia de riesgo, consultoría e ingeniería, respaldadas por un equipo multidisciplinario que incluye meteorólogos, sismólogos y especialistas en modelación catastrófica.
Este enfoque técnico permite diseñar coberturas paramétricas a la medida de cada cliente, ajustando los parámetros a las características específicas del activo y su exposición al riesgo.
Personalización: clave para su efectividad
A diferencia de los productos estandarizados, los seguros paramétricos se estructuran de forma personalizada. Esto implica analizar el perfil de riesgo del hotel, por su ubicación, tipo de construcción, historial de eventos, vulnerabilidad, y así definir los parámetros que activarán la cobertura.
“Un hotel en zona costera puede optar por cubrir desde huracanes categoría 1, mientras que otro con mayor protección estructural podría enfocarse únicamente en eventos categoría 4 o 5, optimizando así el costo de la póliza”, explica Monsalve.
Esta flexibilidad permite adaptar el seguro a las necesidades y presupuesto de cada hotelero, desde pequeños establecimientos con coberturas de 200 mil dólares hasta grandes resorts con programas de hasta 500 millones de dólares.
Una herramienta estratégica ante el cambio climático
El incremento en la frecuencia e intensidad de fenómenos naturales, evidenciado en casos recientes como los huracanes que impactaron Acapulco en dos años consecutivos, ha puesto en evidencia la necesidad de contar con mecanismos de respuesta más ágiles.
Para Monsalve, este contexto convierte a los seguros paramétricos en una herramienta clave dentro de una estrategia integral de gestión de riesgos.
“No se trata de sustituir las pólizas tradicionales, sino de robustecerlas. Hace que tu programa de seguros sea mucho más sólido”, aclara, destacando que el momento actual, con tarifas más competitivas en el mercado asegurador, representa una oportunidad para que los hoteleros inviertan en coberturas complementarias.
De acuerdo con Monsalve, el mercado de los seguros paramétricos ha crecido fuertemente en los últimos 10 años, pero existe aún un importante mercado que puede aprovechar las ventajas de estos productos, que por su flexibilidad y capacidad de armar servicios a la medida, es accesible a diversas categorías de hotel.
¿Por qué un hotelero debería considerarlo?
Para la industria hotelera, donde la continuidad operativa depende de múltiples variables externas, los seguros paramétricos ofrecen beneficios concretos:
- Liquidez inmediata tras un evento
- Cobertura de pérdidas indirectas
- Eliminación de procesos largos de reclamación
- Complemento ideal para deducibles y exclusiones
- Flexibilidad en diseño y costos
Además, su accesibilidad ha evolucionado, permitiendo que hoteles de distintos tamaños puedan integrarlos en su estrategia financiera.
En un mercado donde la incertidumbre climática y operativa es cada vez mayor, los seguros paramétricos se posicionan como una solución moderna, eficiente y cada vez más necesaria.
Para los hoteleros en México, especialmente en destinos expuestos a riesgos naturales, adoptar este tipo de coberturas no solo representa una decisión financiera inteligente, sino una apuesta por la continuidad y resiliencia del negocio. (Lockton y Rodmar se alían para mejorar la protección del turismo ante el aumento de desastres naturales).











