La seguridad aérea ha sido un tema recurrente en el debate público, especialmente tras accidentes recientes que han causado gran impacto. Sin embargo, un estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) entre 2018 y 2022 ha arrojado luz sobre la disminución constante en las muertes relacionadas con accidentes aéreos.
Datos clave del estudio
– La posibilidad de que un pasajero muera a bordo de un avión es de 1 entre 13.7 millones.
– Las muertes en vuelos comerciales han disminuido un promedio del 7% anual en los últimos años.
– A pesar de las mejoras globales, la tasa de mortalidad varía según las regiones, lo que llevó a clasificar los países en tres niveles de riesgo basados en su historial de seguridad aérea.
Niveles de riesgo identificados
- Nivel bajo (alta seguridad):
– Incluye países con estrictas normativas de aviación y registros sólidos de seguridad, como Estados Unidos, Unión Europea, Japón, Canadá, Israel, Australia y Noruega. - Nivel medio:
– Agrupa naciones con sistemas sólidos, pero con incidentes ocasionales, como México, Brasil, Turquía, Corea del Sur, Singapur y Sudáfrica. - Nivel alto (mayor riesgo):
– Aunque el estudio no detalla estos países, generalmente son regiones con menores recursos para la implementación de normas de seguridad aérea o infraestructuras limitadas.
Viajar en avión sigue siendo una de las formas más seguras de transporte en el mundo, respaldado por cifras que muestran avances en seguridad. No obstante, las diferencias regionales resaltan la importancia de seguir mejorando los estándares de aviación, especialmente en países con mayor riesgo. (AFAC garantiza atender recomendaciones para mantener estándares de seguridad).











