Ante la polémica sobre si el proyecto del Tren Maya cumple con la legislación ambiental, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) aclaró por qué la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó la exención a la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Actualmente, las obras que se llevan a cabo corresponden a la primera fase del proyecto del Tren Maya. Esta etapa contempla únicamente las obras sobre derechos de vía ya existentes, y en éstas ya hay operación ferroviaria.
Por esta razón, el Tren Maya no tiene obligación de solicitar una autorización ambiental, ya que no se trata de una obra nueva, sino de la rehabilitación y mantenimiento para mejorar la seguridad operativa, precisó Fonatur.
La dependencia detalló que la segunda etapa del Tren Maya contempla obras que por mejoramiento del trazo ocupan predios con vegetación y sin derecho de vía. Ahí será necesario contar con la MIA.
En seguimiento al tema y para cumplir con la legislación en materia ambiental, Fonatur ingresó ante Semarnat, la MIA regional para la construcción y operación de la vía férrea y obras asociadas del Tren Maya en sus Tramos 1, 2 y 3, que irán de Palenque, Chiapas a Izamal, Yucatán.
Además, las labores de mantenimiento y rehabilitación que ya iniciaron las empresas que ganaron las licitaciones se hacen bajo estricta supervisión ambiental de acuerdo con lo establecido en el artículo 6º del reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, (LGEEPA).
Como cualquier otro proyecto de este tipo, el Tren Maya no solo se compromete a cumplir con la reglamentación, sino a reparar, mitigar y contrarrestar el impacto ambiental del pasado.
Este jueves, Fonatur puso a disposición del público una síntesis del proyecto en el sitio https://www.trenmaya.gob.mx/ambiental/; y en las oficinas de Semarnat en Chiapas, Campeche, Tabasco, Yucatán y Ciudad de México, estará la versión pública de la MIA Regional. (Daniel Chávez de Grupo Vidanta supervisará obras de Tren Maya)











