El Consejo Hotelero del Caribe Mexicano expresó su preocupación ante la propuesta del Gobierno de Quintana Roo para incrementar el VISITAX y trasladar a hoteles y prestadores de servicios turísticos la responsabilidad de recaudarlo. De acuerdo con el organismo, esta modificación no solo aumenta los costos para el visitante, sino que introduce un esquema operativamente inviable que afecta la competitividad del Caribe Mexicano, uno de los pilares turísticos del país.
Un esquema que choca con el Plan México
El sector señala que mientras diversos destinos internacionales están ajustando cargas fiscales a la baja para atraer visitantes, Quintana Roo apunta en sentido opuesto. El incremento al VISITAX —y su cobro directo por parte de hoteles y proveedores turísticos— colocaría a México en desventaja en una región donde la demanda es altamente sensible a variaciones de precio.
Según el Consejo, la propuesta contradice los principios del Plan México, orientado a fortalecer la percepción internacional del país, facilitar la llegada de visitantes y consolidar la confianza en la industria turística. En lugar de ello, el nuevo esquema encarece la visita y genera fricciones que afectarían la experiencia del viajero.
Problemas operativos y riesgo de inconsistencias
Los hoteles advierten que no pueden trasladar este nuevo cargo a tarifas negociadas con anticipación —en muchos casos con hasta un año de margen—, situación que complicaría su cumplimiento. Además, dispersar la recaudación entre miles de prestadores aumenta el riesgo de cobros indebidos, confusiones para el turista e inconsistencias administrativas que repercuten en la percepción del destino.
Para el sector, el resultado no será una mayor recaudación, sino afectaciones operativas inmediatas.
Impacto en destinos accesibles y negocios familiares
El Consejo subraya que, en destinos como Bacalar y Chetumal, el incremento al VISITAX podría representar para una pareja un costo equivalente a casi una noche de hospedaje. Esto afectaría directamente a hoteles de menor tarifa y a microempresas familiares. También pondría en riesgo la idea de un Caribe Mexicano multidestino, un modelo que fomenta la movilidad del visitante entre diferentes puntos del estado.
Riesgos legales y cuestionamientos constitucionales
El organismo hotelero sostiene que obligar a hoteles a fungir como retenedores del VISITAX vulnera los principios de legalidad, proporcionalidad y equidad establecidos en la Constitución. Señala que la Suprema Corte ha determinado que la responsabilidad solidaria solo procede cuando existe una relación directa con el hecho imponible. En este caso, el servicio de hospedaje no está vinculado con el uso de infraestructura pública, lo que convierte al esquema en una delegación indebida de funciones estatales.
Llamado a reconsiderar la propuesta
El Consejo Hotelero del Caribe Mexicano reiteró su disposición a colaborar con las autoridades estatales para fortalecer el desarrollo turístico, pero advirtió que este tipo de medidas afectan la base económica del estado sin mejorar la recaudación ni alinearse a los objetivos nacionales.
Pidió replantear la iniciativa para evitar daños a la estabilidad normativa, operativa y económica del sector alojado en una industria que genera más de 138 mil habitaciones, 20,500 millones de dólares en divisas y más de 700 mil empleos directos e indirectos en Quintana Roo. (Consejo Hotelero del Caribe Mexicano expone en el Senado retos del turismo en la región).











